Al final no fuimos al cortijo Las Mogeas, nos encasquetaron otra casa, que no era lo que teniamos pensado y que no estuvo lo bien que esperabamos, pero como eso no era lo mas importante, lo pasamos de lujo y eso que solo pasamos dos noches.
Estas son algunas de las escenas mas relevantes del fin de semana.
Estas son las niñeras que contratamos para que cuidaran a los niños mientras nosotros lo pasabamos bien.
Pero en alguna que otra ocasión tuvimos que ayudarlas ya que solas no podian.
Por eso no cobraron ni en carne.

Con las caritas de buenos que tienen no llego a comprender como estas niñeras no dieron a basto con ellos, si tienen caras de angelitos super obedientes.
Pa mi que estos tres elementos disfrutaron como enanos.
Y despues de cenar, chimenea, sofa y YACAREL, cualquiera dejaba el ron miel en casa, esta era capaz de coger las llaves del coche y darselas al Clooney pa que fuera a buscarla.
Y como no, se jugaron unos centimos a la loteria, no mucho porque estamos friendo los huevos con saliba y no se puede gastar mucho, pero pa que tuviera algun aliciente tenian que apostar algo.
Eso dicen ellos para ocultar su ludopatia.
Y que amanecer mas bonito para hacer una buena barbacoa, pues no, nosotros nos vamos a la sierra y nos hacemos una paella, con dos cojones, y no una paellita, una paella de lujo.
Que mala pinta tenia la paella y no se que le tiraron dentro que tenia un sabor asqueroso y por eso no quedó ni un grano de arroz, bueno algun grano quedó, pero marisco ni un trocito por pequeño que fuera.

Casi le dá un infarto al Clooney, que ya creia que la vieja de la mecedora iba a coger el hielo de la nevera pa echarse un copazo y el mamonazo este tirao en el suelo descojonandose del susto que le dió al pobre chaval. Hay que tener mala baba.

El domingo por la mañana, algunos salieron de su morada en busca del merendero perdido y se encontraron con estas estampas campestres típicas de postalitas de recuerdo de "Sierra de Aracena y Picos de Aroche".
Encontraron el merendero, pero era tan sumamente ridiculo y pantanoso que ni quisieron tomar una foto de aquello.
Algunos dirán: Joder, se van a la sierra un fin de semana y no se comieron ni un mal lomo, pues no chavales, sois muy mal pensados, claro que comimos carne, no mucha pero comimos carne, aqui está la prueba de ello.
Y bien esto es todo lo que sucedió en la casita de La Nava que tan estupenda era, con su termo fantastico que calentaba el agua en segundos, con sus magnificas instalaciones de calidad y su "cale" encendida antes de llegar, menos mal que Sergio que es mas gitanos que un mercadillo entero, encontró un par de palitos que tirar en la chimenea pa calentarnos y que no se cansó de decir: "que casa con mas cojones, tiene de tó, pero no funciona ná!!"